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Mostrando entradas de 2013

Las puertas de la percepción

No tengo mucho tiempo para escribir. En realidad, no tengo apenas tiempo, y llevo siempre mi smartphone petado de gotitas de inspiración en forma de notas para cuando me siente a escribir. Sin embargo ese momento no llega. El trabajo, la falta de tiempo, esta forma de ser madre en exclusiva que me tiene totalmente absorbida aunque encantada. Julia, mi amor, mi vida, mi hija. Hija, que bien suena, que grande y cuanto eco que tiene esa palabra. Eco que llega a la raíz y que toca el infinito. No es nada de esto lo que últimamente me aturde y me sacude. Han pasado muchas cosas y se han abierto muchas puertas que tenia cerradísimas y olvidadísimas (tanto, que no sabia siquiera que existían) dentro de mi que han puesto mi ser del revés. He entendido perfectamente el significado de Huxley cuando se refirió a las puertas de la percepción. Es cierto, cuando se abren se ve todo como verdaderamente es, infinito. Asusta, impone, su grandiosidad. Y enseguida entiendes que no vas a tener vida sufic...

No ha podido soportar

Estoy en shock. Acabo de escuchar por la televisión la noticia d que un chico de 36 años, un chico como yo, se ha suicidado porque ya no ha podido soportar mas la presión de no poder pagar su alquiler al recibir la maldita orden de desahucio. Un chico, del que desconozco el nombre, que ya no ha podido resistir el horror del goteo diario, el no tener ni para comprar el pan. Un hombre casado, con dos hijas pequeñas. En este país miserable y desgraciado en el que políticos sin escrúpulos están metiendo las dos pezuñas delanteras en los pastizales y se lo llevan caliente, donde hay duques empalmados, gente que se va de rositas, cuentas en suiza, sobres de quita y pon, eres a medida...hay criaturas que, angustiadas, no pueden más y se quitan de en medio. Se esta rescatando a los bancos y los bancos no sueltan un duro, mientras la reforma laboral cumple escrupulosamente con su función, la de poder despedir a miles de personas pagándoles cuatro putas mierdas y dejándolas en la rue, mientras...

El precio que hay que pagar

Sé que valgo más por lo que callo que por lo que digo. Porque soñando digo lo que siento y entonces sé que hago lo correcto, callando. Hay ocasiones en la vida en las que tirarse a la piscina aún a sabiendas que está vacía vale la pena, pues el golpe en sí es una recompensa, una señal, un camino. Sólo se despierta de los sueños de letargo con grandes aspavientos al más puro estilo Louis de Funienses. Cuando uno lleva tiempo caminando por la senda y sólo el eco le responde, sabe que ha llegado el momento de tirarse a la piscina, conscientemente. Es únicamente entonces cuando te reciben litros de agua fresca y renovadora, para abrazarte diciéndote que otra etapa ha empezado. El precio que hay que pagar por vivir a menudo son sanguijuelas emocionales que nosotros mismos nos encargamos de mantener gordas, sanguinolentas y cebadas pegadas a nuestra piel para poder auto compadecernos, que es la cosa más deprimente a la que llega un ser humano. Mantener a salvo sus miedos...

Operador

Esto pretende ser un balcón. Un balcón quizás ciego, o absurdo, en absoluto leído o estudiado. Un balcón que nace de la indignación mas profunda y de la necesidad de rentabilizar emocionalmente la pastilla roja que escogí en su momento, hace años ya, que me esta mostrando la realidad de la vida que vivimos. Vivimos yo y gente como yo, porque realidades hay muchas y totalmente paralelas. Hemos llegado al extremo de convivir con imágenes grotescas, gente gorda con personas rebuscando en los contenedores, niños con bambas que cuestan la mitad de lo que cobra una persona anciana, mientras otros tienen que comer en el colegio porque en casa no tienen con que darles. Mentes huecas con culos hinchados por bisturís y genios que se apocan en las sombras porque no dan la talla. Hemos emparentado hasta la normalidad corrupción con miseria, caridad y necesidad, y los hemos hecho cotidianos, amables. Hemos caído en la trampa. Bueno, pues yo, dimito. Seguiremos en breve. Sed bienvenidos...